Dos en Uno

Un ser humano necesita dos piernas en perfectas condiciones para andar y correr. Si una de esas piernas está atrofiada, sin duda irá rengo. Con el cerebro ocurre algo parecido.
Nuestro cerebro está compuesto de dos hemisferios: el izquierdo y el derecho. Por regla general, la educación que nos dan en la escuela privilegia el desarrollo del hemisferio izquierdo, que es la parte lógica y analítica del cerebro. El hemisferio derecho, donde residen la intuición y la creatividad, queda en segundo plano en el desarrollo intelectual del alumno.
¿Resultado? Aprendemos a pensar sólo con un lado del cerebro, y no aprovechamos plenamente la capacidad de la computadora más potente del mundo: nuestro cerebro.
Prestá atención a los dos hemisferios:

El hemisferio izquierdo y el derecho tienen funciones totalmente distintas, procesan la información de forma diferente, pero son complementarios. Tener éxito depende de que los dos hemisferios cerebrales trabajen a toda máquina en equilibrio y armonía.

El éxito depende del trabajo en conjunto y equilibrado de los hemisferios cerebrales.

Por ejemplo, un empleado administrativo es un hombre lógico, detallista y meticuloso, que tiene mucha facilidad para las matemáticas y hace complicadas operaciones aritméticas de memoria. Todo el mundo está impresionado por su capacidad, incluido su jefe. Pero ahí termina todo, trabaja en el mismo cargo desde hace años, y probablemente, allí se quedará, aunque gane una miseria al mes.
Este es el casa típico de un apersona con un hemisferio izquierdo activo y un hemisferio derecho inactivo.
En el otro extremo, encontramos el caso del pintor impresionista V van Gogh. Fue un auténtico genio de la pintura. Sus cuadros son hoy los más caros del mundo; pintó 16000 cuadros durante su vida. Vendió sólo uno. Murió en la miseria, loco.
Ya que en la civilización occidental, la educación refuerza el hemisferio izquierdo, el objetivo de la PNL (Programación Neurolingüística) se centra en la expansión del hemisferio derecho, que es la vía de entrada al inconsciente. El secreto consiste en equilibrar e integrar los dos hemisferios; para conseguirlo el primer paso es descubrir que clase de persona imaginas que eres: si te inclinas al empleado administrativo o hacia Van Gogh.

No importa lo bueno que seas en algo. Siempre podrás mejorar. Como ayuda, podés utilizar los datos del cuadro.

 A partir de ahí, te pondrás a trabajar para desarrollar la parte más atrofiada de tu cerebro, irrigando ese hemisferio desaprovechado con información y estímulos.
Nadie nos ha enseñado nunca cómo sacar mayor provecho de nuestra energía personal. Cuando estamos cansados, pensamos que necesitamos dormir, pero eso es una tontería, aunque tengamos la impresión de que durmiendo recuperamos energía.

¿Sabés que cuantos más problemas tenemos más nos deprimimos? ¿Y que cuanto mayor es la depresión, mayor es la necesidad de dormir?
Quien consigue integrar en su vida cotidiana los dos hemisferios cerebrales aumenta su coeficiente intelectual, consigue que desminuya la depresión y percibe mejor las oportunidades que el mundo le ofrece. Esa es la diferencia.

Pd: Hasta la próxima

 

 

9 Comentarios
  1. Fer
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