{"id":2009,"date":"2010-01-28T03:08:15","date_gmt":"2010-01-28T06:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/ezenlaweb.com\/comunidad\/?p=2009"},"modified":"2018-05-06T03:25:27","modified_gmt":"2018-05-06T06:25:27","slug":"el-lugar-mas-frio-de-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ezenlaweb.com\/comunidad\/archives\/el-lugar-mas-frio-de-la-tierra","title":{"rendered":"El lugar m\u00c3\u00a1s fr\u00c3\u00ado de la Tierra"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><em><strong>Cuando sea invierno y tengan fr\u00c3\u00ado, recuerden releer \u00c3\u00a9sta nota escrita por <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/portada\/lugar\/frio\/Tierra\/elpepusoceps\/20080113elpepspor_10\/Tes\" target=\"_blank\">Andreas Albes y publicada en el diario El Pa\u00c3\u00ads<\/a>.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Para ponernos en contexto, les cuento que <\/strong><strong>Oymyak\u00c3\u00b3n (Oimjakon)es un peque\u00c3\u00b1o pueblo ubicado en Siberia, al r\u00c3\u00ado Indigirka, en el noreste de la rep\u00c3\u00bablica de Saja. Su poblaci\u00c3\u00b3n es de unos 2300 habitantes. El nombre\u00c2\u00a0 significa \u00e2\u20ac\u0153agua que no se congela\u00e2\u20ac\u009d: hay una fuente de aguas termales cerca que result\u00c3\u00b3 ideal para la instalaci\u00c3\u00b3n de la ciudad. Adem\u00c3\u00a1s, se encuentra en un valle rodeado de monta\u00c3\u00b1as que detienen el viento por completo, haciendo que sea m\u00c3\u00a1s o menos soportables las baj\u00c3\u00ad\u00c2\u00adsimas temperaturas y que en el corto verano (tres meses) se alcancen valores de hasta 35 grados de calor.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El lugar m\u00c3\u00a1s fr\u00c3\u00ado de la Tierra<\/strong><\/p>\n<p><em>Los habitantes de Oymyakon, en la rep\u00c3\u00bablica rusa de Yakutia, nacen, crecen, se reproducen, sue\u00c3\u00b1an y mueren pr\u00c3\u00a1cticamente congelados. Su localidad bati\u00c3\u00b3 r\u00c3\u00a9cord en 1926: \u00e2\u20ac\u201c71,2 grados. Una breve visita.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><!-- ***** Fin Presentacion ***** --> <!-- ***** Entradilla ***** --> <!-- google_ad_section_start() -->Cuando los pescadores de Oymyakon, en Rusia, extraen un pez de las aguas cubiertas de hielo, bastan 30 segundos para que est\u00c3\u00a9 congelado: tieso como una tabla. Aqu\u00c3\u00ad la leche no sabe de estado l\u00c3\u00adquido: s\u00c3\u00b3lo se vende en bloques helados de color m\u00c3\u00a1rmol. A partir de 52 grados bajo cero dan d\u00c3\u00ada libre en la escuela, y el gran acontecimiento del a\u00c3\u00b1o es el Festival del Polo de Fr\u00c3\u00ado. Entonces, Dschis Chan, el se\u00c3\u00b1or del invierno yakuto, encarnado por el profesor de gimnasia de la localidad, invita a sus colegas Padrecito Invierno de Mosc\u00c3\u00ba y Santa Claus de Finlandia a comer filetes de reno y a ponerse ciegos de vodka. La \u00c3\u00baltima vez, Santa Claus casi echa a perder la fiesta porque se bebi\u00c3\u00b3 nada menos que 10 botellas en 48 horas para combatir el fr\u00c3\u00ado. Oymyakon es el polo helado de la Tierra; en 1926 alcanz\u00c3\u00b3 la temperatura m\u00c3\u00a1s baja registrada jam\u00c3\u00a1s en territorio habitado: 71,2 grados bajo el punto de congelaci\u00c3\u00b3n. La localidad est\u00c3\u00a1 situada en el noreste de Rusia, en una meseta a 750 metros sobre el nivel del mar: all\u00c3\u00ad donde el invierno dura como m\u00c3\u00adnimo nueve meses.<\/p>\n<p>Pues bien, para alcanzar este lugar irreal aguantamos (es noviembre) a 34 grados bajo cero en el aeropuerto de Jakutsk, esperando a que por fin se abra la puerta del avi\u00c3\u00b3n, que se ha congelado por completo. A bordo del aparato de h\u00c3\u00a9lice, con cortinas azul claro en las ventanillas, los pasajeros llevan botas de piel de reno. La azafata reparte peri\u00c3\u00b3dicos. Y en ellos se lee que, en alg\u00c3\u00ban lugar de las monta\u00c3\u00b1as, un criador de renos result\u00c3\u00b3 gravemente herido al caer del caballo y tuvo que esperar semanas a que acudieran en su ayuda, as\u00c3\u00ad que en el \u00c3\u00adnterin se amput\u00c3\u00b3 \u00c3\u00a9l mismo los dedos de los pies helados con un cuchillo de monte y logr\u00c3\u00b3 sobrevivir. La foto muestra a un nativo t\u00c3\u00adpico, menudo y vigoroso, de cara p\u00c3\u00a1lida, mejillas redondas, nariz chata y ojos que asoman por unas ranuras diminutas.<\/p>\n<p>Dos horas y media despu\u00c3\u00a9s aterrizamos en Ust-Nera, nido de buscadores de oro, donde la temperatura alcanza los 42 grados bajo cero. Son poco m\u00c3\u00a1s de las tres de la tarde y el sol ya se pone por el horizonte. Proseguimos viaje en un microb\u00c3\u00bas con cristales dobles, fijados con cinta adhesiva, que impiden que se forme una gruesa capa de hielo en el interior. Cuando Vlad\u00c3\u00admir Putin visit\u00c3\u00b3 la regi\u00c3\u00b3n, el gobierno local avis\u00c3\u00b3 de que no se les ocurriera mandar por avi\u00c3\u00b3n un Mercedes oficial sin doble acristalamiento. El Kremlin ignor\u00c3\u00b3 la recomendaci\u00c3\u00b3n y el coche del presidente no pas\u00c3\u00b3 de la primera valla publicitaria, justo detr\u00c3\u00a1s del aeropuerto.<\/p>\n<p>Kolya, nuestro ch\u00c3\u00b3fer, tiene una fina barba a lo Gengis Jan. Tras cuatro horas salvando baches y r\u00c3\u00ados helados, nos anuncia: \u00e2\u20ac\u0153A partir de aqu\u00c3\u00ad se acab\u00c3\u00b3 la carretera en buen estado\u00e2\u20ac\u009d. Seguimos por la autopista de Kolyma, la v\u00c3\u00ada que Stalin hizo construir utilizando presos como mano de obra para poder explotar las riquezas naturales de Yakutia, sobre todo el oro. Cada 30 kil\u00c3\u00b3metros hab\u00c3\u00ada un gulag. La mayor\u00c3\u00ada de los presos mor\u00c3\u00ada al cabo de tres meses. Se les enterraba bajo la calzada. Y punto. \u00e2\u20ac\u0153Aqu\u00c3\u00ad yace un muerto cada cuatro metros\u00e2\u20ac\u009d, nos explica Kolya. Por eso la autopista de Kolyma tambi\u00c3\u00a9n se llama \u00e2\u20ac\u0153carretera de los huesos\u00e2\u20ac\u009d.<\/p>\n<p>Llegamos a Oymyakon hacia las tres de la madrugada, a 51 grados bajo cero. Por debajo de menos 45 grados, la gasolina se congela, y por eso Kolya nunca apaga el motor de nuestro autob\u00c3\u00bas. El fr\u00c3\u00ado quema como si uno se hubiera embadurnado la cara con una pomada para activar la circulaci\u00c3\u00b3n; la primera bocanada de aire casi revienta los pulmones, y al cabo de medio minuto la nariz est\u00c3\u00a1 entumecida. Kolya nos asegura que eso no es nada. \u00e2\u20ac\u0153A partir de los 64 grados bajo cero, uno puede o\u00c3\u00adr c\u00c3\u00b3mo se hiela el aliento, siente cada hueso del cuerpo como si estuviera congelado y los escupitajos aterrizan en el suelo en estado s\u00c3\u00b3lido\u00e2\u20ac\u009d. A semejante temperatura no hay prenda en el mundo que pueda mantenerle a uno caliente m\u00c3\u00a1s de 15 minutos. Oymyakon debe su clima extremo a las cadenas monta\u00c3\u00b1osas que la rodean, y que impiden que escapen las pesadas masas de aire fr\u00c3\u00ado que cubren el valle como si fueran de plomo. Aqu\u00c3\u00ad impera una calma chicha todo el a\u00c3\u00b1o. Eso hace que el fr\u00c3\u00ado sea relativamente soportable y permite que la temperatura alcance en verano los 35 grados.<\/p>\n<p>Una vez que ha amanecido, tampoco se ve gente por la calle; las columnas de humo se elevan derechas como una vela por encima de las casas sobre un cielo sin nubes, y las antenas parab\u00c3\u00b3licas permiten adivinar a qu\u00c3\u00a9 se dedica la mayor\u00c3\u00ada de sus moradores. La localidad cuenta con 2.300 habitantes; la mayor parte vive como hace cien a\u00c3\u00b1os, televisi\u00c3\u00b3n aparte. En lugar de cuartos de ba\u00c3\u00b1o, levantan en el jard\u00c3\u00adn unas barracas de madera sin calefacci\u00c3\u00b3n, y bloques de hielo ante la puerta sustituyen el agua corriente. Hay un par de tel\u00c3\u00a9fonos privados, y s\u00c3\u00b3lo tienen radio los que pueden permit\u00c3\u00adrselo. \u00e2\u20ac\u0153El m\u00c3\u00a1s m\u00c3\u00adsero de los trabajos es el de criador de caballos\u00e2\u20ac\u009d, comenta Fiodor. \u00c3\u2030l es uno de ellos. Con el cuerpo oculto bajo varias capas de pantalones y chaquetas, y con una gigantesca gorra de piel de zorro en la cabeza, est\u00c3\u00a1 ah\u00c3\u00ad plantado en un prado en las afueras, con pinta entre yeti y astronauta. Los criadores, explica, se pasan el d\u00c3\u00ada al aire libre porque los famosos caballos salvajes yakutos, que se sienten especialmente a gusto en esta estepa, desprecian cualquier tipo de establo. Devoran nieve y la hierba bajo ella.<\/p>\n<p>A pesar de que estos animales tienen una pinta inofensiva, con sus patas cortas y su pellejo hirsuto, lo cierto es que s\u00c3\u00b3lo se dejan domesticar a rega\u00c3\u00b1adientes. Al intentar juntar la manada, Fiodor es derribado por su semental en dos ocasiones. Patalea tumbado boca arriba, sin poder ponerse en pie, envuelto en sus gruesos ropajes. Los caballos salvajes de Oymyakon se han utilizado incluso en expediciones al Polo por su resistencia. Fiodor prefiere sacrificarlos porque su carne grasienta est\u00c3\u00a1 repleta de vitaminas y se considera una exquisitez. La mayor\u00c3\u00ada de los habitantes de Oymyakon vive de la caza de martas y liebres, o bien cr\u00c3\u00adan vacas y renos. La \u00c3\u00banica industria es una peque\u00c3\u00b1a f\u00c3\u00a1\u00c2\u00adbrica de leche que deja de funcionar en octubre. El invierno es demasiado fr\u00c3\u00ado para las vacas, as\u00c3\u00ad que no dan leche, y los campesinos cubren las ubres de los animales con sacos de piel para que no se enfr\u00c3\u00aden. De todos modos, la leche no se echa a perder: se conserva congelada en los s\u00c3\u00b3tanos, a un metro bajo tierra, donde reina una temperatura constante entre 10 y 15 grados todo el a\u00c3\u00b1o.<\/p>\n<p>Los suelos de Yakutia s\u00c3\u00b3lo se deshielan superficialmente de junio a agosto, y quedan cubiertos por una capa de fango que hace pr\u00c3\u00a1cticamente imposible instalar v\u00c3\u00adas de ferrocarril. Los edificios de cemento de gran tama\u00c3\u00b1o han de construirse sobre pilotes, que se hincan en la tierra a varios metros de profundidad para que no se hundan. Pero en Oymyakon no hay otra cosa que caba\u00c3\u00b1as de madera. El suelo es extraordinariamente f\u00c3\u00a9rtil, y en verano, la naturaleza literalmente estalla. Pero el lodo alberga tambi\u00c3\u00a9n millones de larvas de mosquitos.<\/p>\n<p>En la era sovi\u00c3\u00a9tica, el valle era famoso porque en \u00c3\u00a9l viv\u00c3\u00adan algunos de los hombres m\u00c3\u00a1s ancianos del pa\u00c3\u00ads. El mayor era Fiodor Arnosov, un cazador que muri\u00c3\u00b3 en 1967 a los 109 a\u00c3\u00b1os. El doctor Innokenti Novgorodov, que trabaja en la peque\u00c3\u00b1a policl\u00c3\u00adnica, nos cuenta que antes s\u00c3\u00b3lo sobreviv\u00c3\u00adan los ni\u00c3\u00b1os m\u00c3\u00a1s fuertes y sanos. La tasa de mortalidad infantil era enorme, y las mujeres tra\u00c3\u00adan al mundo hasta 18 hijos. Adem\u00c3\u00a1s, la gente no beb\u00c3\u00ada alcohol porque no hab\u00c3\u00ada ning\u00c3\u00ban supermercado que vendiera vodka, y tampoco se pasaba la vida sentada delante del televisor. El doctor Novgorodov lleva unas gruesas botas de fieltro bajo la bata blanca, los dedos le tiemblan un poco. Tiene 71 a\u00c3\u00b1os. La asistente sanitaria que trabaja con \u00c3\u00a9l tiene 72. El partido le destin\u00c3\u00b3 a Oymyakon hace d\u00c3\u00a9cadas, rememora sin pesar; pero hoy d\u00c3\u00ada la cosa ya no funciona as\u00c3\u00ad, y por eso resulta dif\u00c3\u00adcil encontrar a quien les reemplace. Por otro lado, uno no puede hacer nada por los pacientes. El peque\u00c3\u00b1o hospital de paredes azul claro resplandece de puro limpio, pero faltan medicamentos, sobre todo antibi\u00c3\u00b3ticos, y no hay ni sala de operaciones, ni un aparato de rayos X. Las 11 camas est\u00c3\u00a1n ocupadas en su mayor\u00c3\u00ada por enfermos de c\u00c3\u00a1ncer a los que no pueden \u00e2\u20ac\u201co no quieren\u00e2\u20ac\u201c ayudar en ning\u00c3\u00ban otro sitio.<\/p>\n<p>Novgorodov nos cuenta que hace poco encarg\u00c3\u00b3 que llevaran en microb\u00c3\u00bas a Ust-Nera a una mujer de 37 a\u00c3\u00b1os con c\u00c3\u00a1ncer de h\u00c3\u00adgado; una vez all\u00c3\u00ad, los m\u00c3\u00a9dicos decidieron que hab\u00c3\u00ada que enviarla al hospital central de Jakutsk. Pero en lugar de subirla a un avi\u00c3\u00b3n, la mandaron de vuelta a Oymyakon. De all\u00c3\u00ad sali\u00c3\u00b3 de nuevo el microb\u00c3\u00bas rumbo a Jakutsk siguiendo la ruta directa, un viaje de 35 horas. La mujer muri\u00c3\u00b3 en el camino. Novgorodov se encoge de hombros. En la vasta Siberia, una vida no cuenta demasiado.<\/p>\n<p>Yakutia es la rep\u00c3\u00bablica rusa m\u00c3\u00a1s grande en lo que a superficie se refiere: tres millones de kil\u00c3\u00b3metros cuadrados, unas seis veces Espa\u00c3\u00b1a. Adem\u00c3\u00a1s es una de las regiones m\u00c3\u00a1s ricas de la Tierra: posee reservas de platino, plata, uranio, minerales con contenido met\u00c3\u00a1lico, carb\u00c3\u00b3n, petr\u00c3\u00b3leo, gas\u00e2\u20ac\u00a6 El 40% del oro ruso se extrae de Yakutia, as\u00c3\u00ad como uno de cada cinco diamantes del planeta. Pero sus 950.000 habitantes (densidad: 0,31) viven apenas por encima del m\u00c3\u00adnimo de subsistencia; toda la riqueza va a parar a Mosc\u00c3\u00ba.<\/p>\n<p>Los yakutos son un pueblo turco que ha seguido hablando su propio idioma hasta nuestros d\u00c3\u00adas. Colonizaron Siberia en el siglo XIV desde el Baikal, pero luego los rusos los fueron desplazando a regiones cada vez m\u00c3\u00a1s septentrionales. As\u00c3\u00ad es como llegaron a Oymyakon en 1640. El valle parec\u00c3\u00ada ideal para establecerse, puesto que el r\u00c3\u00ado Indigirka no llega a congelarse ni con las m\u00c3\u00a1s duras heladas debido a la gran velocidad a que circulan sus aguas. En la II Guerra Mundial, Oymyakon cobr\u00c3\u00b3 importancia estrat\u00c3\u00a9gica, pues repostaban los bombarderos estadounidenses que atacaban Alemania por el este. Pero una vez concluida la era sovi\u00c3\u00a9tica, el aer\u00c3\u00b3dromo qued\u00c3\u00b3 abandonado y fue convirti\u00c3\u00a9ndose en una ruina.<\/p>\n<p>El subteniente Smirnov nos recibe en el negociado de la milicia, sentado bajo un retrato al \u00c3\u00b3leo de I\u00c3\u00b3sif Stalin. Smirnov es uno de los tres polic\u00c3\u00adas de la localidad; naci\u00c3\u00b3 aqu\u00c3\u00ad hace 32 a\u00c3\u00b1os. \u00e2\u20ac\u0153Oymyakon le debe mucho a Stalin\u00e2\u20ac\u009d, comenta. Sin \u00c3\u00a9l no habr\u00c3\u00ada existido la autopista de Kolyma, y probablemente la localidad habr\u00c3\u00ada permanecido aislada del mundo exterior hasta hoy. Muchos piensan igual, a pesar de haber perdido parientes en los gulags. La porra de Smirnov se balancea colgada en el ropero. No consigue recordar cu\u00c3\u00a1ndo la utiliz\u00c3\u00b3 por \u00c3\u00baltima vez. Aqu\u00c3\u00ad la mayor\u00c3\u00ada de los delitos est\u00c3\u00a1n vinculados al alcohol; cada pocos a\u00c3\u00b1os se comete un homicidio. Pero las vecinas dan bastante que hacer: se denuncian constantemente; por ejemplo, porque la vaca de una se ha zampado la ropa tendida de la otra. Gracias a Dios, rara vez hay accidentes. Hace no mucho, un agricultor se cay\u00c3\u00b3 en la carretera y no vio un reba\u00c3\u00b1o de renos que se aproximaba. Le arrollaron.<\/p>\n<p>Como ocurre por doquier en la provincia rusa, aqu\u00c3\u00ad tambi\u00c3\u00a9n se escucha a menudo la frase \u00e2\u20ac\u0153en la Uni\u00c3\u00b3n Sovi\u00c3\u00a9tica viv\u00c3\u00adamos mejor\u00e2\u20ac\u009d. De hecho, hab\u00c3\u00ada vuelos en helic\u00c3\u00b3ptero a Jakutsk dos veces por semana, e incluso un cine. Nadie sent\u00c3\u00ada la tentaci\u00c3\u00b3n de marcharse lejos porque se intu\u00c3\u00ada que en cualquier otro sitio las cosas tampoco eran mucho mejores. Pero ahora todo el mundo ve por televisi\u00c3\u00b3n c\u00c3\u00b3mo se vive de Mosc\u00c3\u00ba a Malib\u00c3\u00ba, y se da cuenta de que Oymyakon no s\u00c3\u00b3lo es la provincia, sino el verdadero fin del mundo.<\/p>\n<p>La escuela no ha tenido nunca calefacci\u00c3\u00b3n en condiciones hasta el a\u00c3\u00b1o pasado, los ni\u00c3\u00b1os daban clase con el abrigo puesto. Son 300; hacia finales de la era sovi\u00c3\u00a9tica sumaban a\u00c3\u00ban 400. Los j\u00c3\u00b3venes sue\u00c3\u00b1an con tener un caf\u00c3\u00a9, m\u00c3\u00b3viles, un cibercaf\u00c3\u00a9 o que la discoteca de la escuela vuelva a funcionar. Pero, desgraciadamente, el equipo est\u00c3\u00a9reo lleva a\u00c3\u00b1os estropeado. Al menos, la Casa de la Cultura organiza veladas de baile una vez por semana con m\u00c3\u00basica de Boney M o, como este mismo s\u00c3\u00a1bado, un concierto de guimbardas con concurso de canto incluido.<\/p>\n<p>La sala sin ventanas est\u00c3\u00a1 abarrotada. Bajo los abrigos de piel se asoman minifaldas y alguna que otra camiseta que deja el ombligo al aire. Las botas de reno han sido sustituidas por tacones altos. Los hombres llevan corbata. Los j\u00c3\u00b3venes rebosan optimismo, todos planean hacer carrera como abogados, m\u00c3\u00a9dicos o managers. Pero \u00e2\u20ac\u201cnos cuenta Saina, de 16 a\u00c3\u00b1os\u00e2\u20ac\u201c las mujeres deben casarse, tener hijos y estar de vuelta en Oymyakon como mucho antes de los 24.<\/p>\n<p>El depositario de las esperanzas de la localidad es un hombre que los lugare\u00c3\u00b1os llaman con orgullo su \u00e2\u20ac\u0153oligarca\u00e2\u20ac\u009d. Alexander Krylov, de 33 a\u00c3\u00b1os, alto, delgado, nacido aqu\u00c3\u00ad de padre m\u00c3\u00a9dico, reuni\u00c3\u00b3 un peque\u00c3\u00b1o patrimonio comerciando con material de construcci\u00c3\u00b3n en Jakutsk y luego regres\u00c3\u00b3. Tiene seis hijos de tres mujeres y una visi\u00c3\u00b3n: traer turistas. Para ello ha creado el Festival del Polo de Fr\u00c3\u00ado y la elecci\u00c3\u00b3n de Miss Polo de Fr\u00c3\u00ado. Adem\u00c3\u00a1s ha construido el primer hotel con agua corriente caliente en cada una de sus 10 habitaciones. Y lo cierto es que han venido turistas. Ilse y Elke, por ejemplo, dos jubiladas europeas de las que a\u00c3\u00ban se habla en el valle, porque hasta entonces los lugare\u00c3\u00b1os s\u00c3\u00b3lo hab\u00c3\u00adan visto vegetarianos en la tele. O el actor de Hollywood Ewan McGregor, que lleg\u00c3\u00b3 a lomos de su motocicleta en verano.<\/p>\n<p>Incluso un jeque de carne y hueso se acerc\u00c3\u00b3 el pasado febrero. Caminaba pesadamente por la nieve envuelto en ropajes blancos, e insisti\u00c3\u00b3 en que le pusieran un sello en el pasaporte en la Administraci\u00c3\u00b3n municipal como prueba de que hab\u00c3\u00ada estado realmente en el polo de fr\u00c3\u00ado. Su alteza, propietario de los m\u00c3\u00a1s nobles purasangres, arrug\u00c3\u00b3 la nariz al contemplar los desgre\u00c3\u00b1ados caballos salvajes paticortos. Debieron parecerle poco menos que burros gordos. Pero cuando le explicaron que hab\u00c3\u00adan participado en la expedici\u00c3\u00b3n al Polo Norte, decidi\u00c3\u00b3 comprar uno por 1.000 d\u00c3\u00b3lares. Inspeccion\u00c3\u00b3 la pista de aterrizaje de la II Guerra Mundial y anunci\u00c3\u00b3 que enviar\u00c3\u00ada un avi\u00c3\u00b3n a recoger al animal. Desde entonces, en Oymyakon esperan la llegada del primer avi\u00c3\u00b3n privado procedente de Dubai.<\/p>\n<p>El camino a Oymyakon<\/p>\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"678\" height=\"381\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/fZQ3GWN7AGY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=rZjfScL_wRE\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=rZjfScL_wRE<\/a>\n<p>Tirando un vaso de agua caliente<\/p>\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"678\" height=\"381\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jBqAKCxUomM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando sea invierno y tengan fr\u00c3\u00ado, recuerden releer \u00c3\u00a9sta nota escrita por Andreas Albes y publicada en el diario El Pa\u00c3\u00ads. Para ponernos en contexto, les cuento que Oymyak\u00c3\u00b3n (Oimjakon)es un peque\u00c3\u00b1o pueblo ubicado en Siberia, al r\u00c3\u00ado Indigirka, en el noreste de la rep\u00c3\u00bablica de Saja. Su poblaci\u00c3\u00b3n es de unos 2300 habitantes. 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