Hacia el interior

La energía invisible

Nuestro interior es un centro radiante de nuestra energía:

· el poder materializador de nuestros deseos
· el modulador de nuestros pensamientos
· nuestro verdadero rostro interior, nuestro yo más profundo
· el dinamismo del ser que trata de estallar en el exterior a través de nuestra autoimagen, nuestras opciones, nuestra acción, nuestras pruebas, nuestras aspiraciones.

El aura humana (16 m. de diám.) es el  campo energético que irradian todas las cosas, aún las inanimadas. A modo de globo nos acompaña siempre. Cuando dos personas se cruzan estas llamas se entrelazan pasajeramente y un poco de color de una queda en la otra….
En todo lo que tocamos, en la ropa, en el lugar  donde entramos, allí queda parte de esa irradiación.
El ser humano está constituido por 7 dimensiones, cada una con una dimensión propia. El conjunto de vibraciones produce una vibración pulsante que llamamos AURA HUMANA. Ésta, el aura humana, es diferente en cada persona.
El aura humana es un código energético: ya que todo lo que somos y pensamos es traducido a energía a nuestro cerebro y nuestro sistema nervioso y finalmente enviado a cada una de las siete dimensiones.
Cuando nosotros ingresamos en el campo del aura de una persona, recibimos por vía energética, todo lo que esa persona es; a y a su ves le transmitimos todo lo que somos y pensamos. En este sentido no podemos engañar ni ser engañados por nadie porque va más allá de las palabras, más allá de las sonrisas. Nuestras auras siguen transmitiendo sólo la verdad profunda de nosotros mismos, de nuestro territorio interior.

Personas con buenas ondas

Hay personas que sin hablar transmiten paz, porque todo su ser es armónico y pacífico. Su aura, al entrar en contacto con el aura de las demás, detona en ellos su contenido… su vibración armónica… y los demás recepcionan esa carga benéfica y armonizadora.
Esa carga se puede transmitir a una sala de 200, 500, 1000 personas. Porque después de un tiempo toda la energía se direcciona y pasa a pulsar según la vibración de la persona que está adelante, irradiando su mensaje.

Nosotros podemos dirigir la energía de nuestra aura a través de la imaginación
Para ayudar al planeta a salir de la oscuridad, debemos alimentar nuestras auras para que nuestra madre Tierra se ilumine con nuestra presencia.

La forma de alimentar el aura es simple y gratis:
Buscar el contacto con la naturaleza,
· caminar descalzo,
· desarrollar tus virtudes de paz,
· armonía, amor, comprensión y compasión.

Agrégale a esta receta unos cinco minutos de meditación matinal y seguro que en corto plazo serás un manantial de hermosa energía que traerá paz a tu entorno y al planeta.

El ser humano nuevo

Puede ser hombre o mujer. Puede tener reloj. Puede no tenerlo, pero su mente se ha liberado del tiempo. Puede tener o no tener, pero se ha liberado de ambas cosas.
Puede vivir en cualquier país, pero no pertenece ni siquiera al mundo.
No prepara revoluciones grupales armadas. Realiza su única revolución en sí mismo, lo que es más valiente y mucho menos cómodo; es la única revolución directa, es una revolución de cada momento, en la calle, en la casa, en el trabajo y hasta en el mismo lecho de muerte, si lamentablemente no la ha comenzado antes.
No pide reglas, ni ejemplos, ni consejos. Tampoco los da. No busca la alegría, la vive sin esperarla.
No busca la serenidad, la vive sin esperarla. No busca emociones, encuentra la maravilla de la vida a cada momento, en todo lugar. Su templo está dentro de su piel, y dentro del templo está aquello que ni él mismo por más que se esfuerce desmedidamente podrá expresar.
Es un gran político, construyendo sin descanso la nueva humanidad, la humanidad unida.
Como un sabio decía:
“SI NO TRABAJAS PARA CONSTRUIR EL ARCA, NO TRABAJES PARA EL DILUVIO”

Sonrasol!

Ps: Gracias por la bienvenida y por los comentarios, hasta la próxima.

4 Comentarios
  1. Fer