Un poco de amor inglés, no muerde su lengua nooooo

No buscaba nada y encontré estos dos… mmm, como decirles? Bueno, seguro, son páginas web. Sirven para cuando tenés dudas con respecto a como pronunciar en inglés ..

HowJSay.com se define a si misma como un diccionario de pronunciación inglesa con sonido instantáneo. Es una web muy simple, con un buscador, donde uno pone la palabra y luego pasando el mouse por arriba de la palabra se escucha instantaneamente su correcta pronunciación en la lengua sajona. (Importante: no reconoce FRASES, solo PALABRAS!)
Luego, tenemos Fonetiks.org, una web con la pronunciación de 9 idiomas diferentes, y créase o no, 7 tipos de inglés diferentes tales como: British, American, Canadian, Australian, Scottish, Irish, Welsh (juaaaaaaaaaaaaaaa! :yeah: ) [...] 

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Diccionario Lunfardo

Según ha establecido Soler Cañas, el primer vocabulario lunfardo en nuestro medio, se publicó el 6 de julio de 1878 en el diario La Prensa, bajo el título El dialecto de los ladrones. El autor anónimo del mismo -que él reprodujo ("Antología del Lunfardo", Cuaderno 28 de Crisis, Cielosur Editora S.A., Buenos Aires 1976)- mencionó como fuente de información de la nueva lengua que se incuba en el seno mismo de Buenos Aires, a un comisario de la Policía de la Capital (hoy Policía Federal Argentina) que no identificó, consignando 29 voces y locuciones con sus respectivas traducciones. Entre las primeras figura lunfardo=ladrón, con lo que. apareció por primera vez escrita la expresión como comprensiva del delincuente que hurta o roba, más tarde ampliada a estafador (cuentero), y luego a malviviente en general, pasando después el nuevo léxico a ser utilizado por el compadrito (Individuo del suburbio porteño provocativo, pendenciero, vanidoso, valentón, de actuar afectado y vestimenta llamativa -pantalón a la francesa, saco corto y ajustado ribeteado con trencilla, pañuelo largo anudado al cuello, sombrero de ala ancha y baja adelante, y botines de taco militar) bonaerense, y más tarde por el bajo pueblo, para luego avanzar sobre el centro de la ciudad, terminando por ser una forma coloquial y popular porteña de comunicación, en constante aumento y desarrollo en todas las clases sociales, a punto de que quienes no lo usan en su habla, al menos lo comprenden en gran parte. Así dejó de ser exclusiva jerga delincuente e irradió al Gran Buenos Aires, a las principales ciudades del interior del país, y al Uruguay.

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