Kuala Lumpur, Malasia

Hay mucho para ver y recorrer en ciudad mas importante de Malasia, pero empecemos, como es lógico, por el principio.

El aeropuerto es una verdadera joya de la modernidad: poco más de tres mil millones de dólares y un arquitecto japonés, lograron que este predio equivalente a 42 canchas de fútbol, se destaque como uno de los mejores del mundo, planeado para asegurar la organización del tráfico aéreo hasta el año 2020. Son ocho pisos, con doscientas escaleras mecánicas, trenes monorrieles que conectan velozmente los hangares, pilares cónicos y columnas de acero, techos y paredes transparentes para aprovechar la luz natural, hoteles de lujo, cines y sitios de entretenimientos para la espera.

Aeropuerto

A 80 Km. de allí, se encuentra la ciudad, y para llegar a ella se puede viajar en el (aparentemente no tan veloz) monorriel que en la ciudad se encuentra a veinte metros del suelo o la moderna autopista, que anuncia la cercanía de la urbe con enormes construcciones en vías de transformarse en rascacielos.

Monorriel  

Pero sin duda, los edificios más imponentes son la Torres Petronas, símbolo del auge económico de los noventa, de 452 metros de altura, conectadas por un puente colgante: diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli para las oficinas de la empresa petrolera Petronas, fueron inauguradas en 1998, convirtiéndose en el hito urbano de la ciudad: se las puede ver desde cualquiera punto de la ciudad aunque dicen que la mejor vista se obtiene desde el piso treinta del Hilton, o desde el restaurante giratorio que está en la Torre Menara a 400 metros de altura (aunque pararse en la base y mirar hacia arriba no debe tener desperdicio!).

En la base de las Torres, que mezclan elementos modernos con tradicionales, se puede recorrer el shopping donde compra el Primer Ministro de Malasia. Son seis niveles, distribuidos de manera muy ordenada: el piso de artículos generales y fast foods, el de las marcas más exclusivas y los cafés elegantes, otro con mercadería para la familia, uno con artículos de electrónica, y el último piso donde se encuentran restaurante con comidas asiáticas únicamente. De martes a domingo, entre las 8.30 a.m. y las 5.00 p.m. se puede visitar el puente que une ambas torres.

El Parque KLCC, que forma parte del complejo de las Torres, es un inmenso jardín artificial de 20 hectareas, diseñado para ser el centro de atracción para los turistas: una fuente de aguas danzantes, sendas para peatones con diseños especiales, esculturas, murales, alrededor de 1900 árboles cuidadosamente elegidos y arbustos nativos a Malasia, un patio para niños de vivos colores. Fue diseñado por Roberto Burle Marx, para que haya un perfecto equilibrio entre lo verde y la construcción humana y entre la herencia nacional y la internacional.

En el extremo nordeste del parque, se encuentra la Mezquita Asy-Syakirin; fue diseñada por los mismos arquitectos del parque, pero para su construcción se contrataron artesanos expertos de Uzbekistán. Tiene capacidad para 6000 personas, sus paredes combinan mármol y granito, y el techo está lleno de diseños islámicos; la parte principal es una bóveda de 17 metros de aluminio y cristal esmaltado a través del cual se filtran los rayos del sol.

 


El Dataran Merdeka o Plaza de la Independencia, en el pasado fue la cancha de cricket del Selangor Club; allí, fue donde en 1957 se declaró la independencia de Malasia. Está rodeada de muchos edificios de interés histórico: el Museo Nacional de la Historia, la Biblioteca Conmemorativa y el Edificio del sultán Abdul Samad, que se destaca por sus cúpulas de cobre brillantes, la torre del reloj de 40 metros de altura, y la mezcla de arquitectura mora, árabe y neoclásica británica. Detrás de ésta, hay otra mezquita, la Masjid Jamek con el mismo estilo arquitectónico pero fue inaugurada en 1909.

Dataran Merdeka Museo Nacional

Edificio del sultán Abdul Samad

Otro edificio imponente es el de la Estación de Tren de Kuala Lumpur, de estilo moro, construida en 1910, y restaurada en 1986; cuenta con centros de información al turista, salas de espera con aire acondicionado, locales que venden objetos típicos y restaurantes.

Su majestad Yang di Pertuan Agong, rey de Malasia, reside en Istana Negara, una mansión construida por un millonario chino en 1928 en Jalan lstana, en las afueras de KL; después de la ocupación japonesa, sirvió como residencia del sultán de Selangor hasta 1957, cuando el gobierno federal la adquirió para darle el uso actual. Cada salón tiene un uso particular: el salón Balairong Seri tiene uso oficial, los huéspedes de onor son recibidos en el Dewan Mengadap o en el Bilik Duta, donde el rey concede a audiencias al primer ministro; en cambio, la reina los recibe el Bilik Permaisuri mientras que el Bilik Menteri es el cuarto para el resto de los huéspedes. El palacio está rodeado por verdes jardines, lagunas, árboles de todo tipo y canchas te tenis y de golf. Al igual que en Inglaterra, los visitantes pueden ver todos los días el cambio de guardia.

Si buscan imitaciones de artículos Rolex, Cartier, Adidas, Nike, Calvin Klein, Armani, Gucci, Prada, D&G, Louis Vuitton o artículos electrónicos, DVDs, Cds, no hay que dejar de visitar la calle peatonal Petaling, en el centro de la Chinatown de Kuala Lumpur, especialmente por la noche. Chinatown también es conocida por la variedad artículos hechos a mano en oro y piedras preciosas que se pueden encontrar en sus joyerías, toda clase de remedios tradicionales y los restaurantes con muchas opciones para elegir. Allí se puede conseguir casi cualquier cosa, y por eso hay que estar preparado para regatear precios, caminar apretado y soportar el ruido ensordecedor de la multitud.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En esta ciudad, que tiene mas de un millón y medio de habitantes, conviven malayos, chinos, indios e indígenas: el sesenta por ciento de la población es malaya, de religión musulmana sunita y ocupan los puestos de mayor responsabilidad en la política y en el ejército; el otro cuarenta por ciento está formado por indios, la mayoría de religión hindú, y chinos (budistas o taoístas), que son los que tienen más peso en la parte económica.

Templo Chino  Mezquita Masjid Jamek

Templo Hindu

El templo de la izq de cerquita!

Esta mezcla, que se origina cuando los británicos abrieron la inmigración a chinos e indios como mano de obra, influye en todos los aspectos de la ciudad: si bien hay armonía entre todos, y las comunidades viven juntas, no están mezcladas debido a las obligaciones de cada religión, por lo que hay barrios donde concentran la mayoría de personas de cada etnia (como en Chinatown), y lo mismo ocurre, por las noches en pubs o discos. Pueden encontrarse varios tipos restaurantes en una misma cuadra ya que en algunos no se come carne de cerdo, en otros se adora a las vacas, y hay quienes las comen, junto al cerdo, con salsa agridulce. También el calendario laboral es un lío, ya que cada uno respeta la fiesta correspondiente a su religión.

Si están pensando en visitar esta exótica y hermosa ciudad, que de noche se ilumina de una manera especial, pero no saben como van a comunicarse, les cuento que el inglés es el idioma con el que todo mundo se maneja. Otro dato, es que hay solo dos vuelos semanales (con escala en Ciudad del Cabo y Johannesburgo, en Sudáfrica) y las tarifas empiezan en los US$ 1200, más impuestos, en clase turista.

Bessos y nos leemos la próxima!!

Pd: este post va dedicado al lector, no comentarista 😉 que sugirió este tema 🙂

Edificio administrativo Edificio Abdul Samad fiesta tipica

Batu Caves

Petronas de noche Petronas de dia

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