Nagoro, el pueblo japonés de los espantapájaros

Nanmoku, en la prefectura de Gunma, se encuentra en una zona montañosa sin estación de tren o acceso directo a la autopista. El 57,2% de sus 2.000 habitantes tiene 65 años o más por lo que diciembre de 2014, lanzó un programa que ofrecía casa y un pago mensual de 150.000 yenes a personas de entre 20 a 40 años para que se mudaran al pueblo hasta por un máximo de tres años y se unieran a un proyecto para revitalizar a la comunidad.

Imagen de previsualización de YouTube

En Nagoro, en el municipio de Miyoshi, en la prefectura de Tokushima, ocurre algo similar porque sus habitantes migraron hacia las ciudades en busca de trabajo: la escuela del pueblo cerró en 2012 cuando sus dos alumnos completaron sus estudios y hoy quedan allí solo 30 ancianos.

Pero una artista logró “poblarla” con una idea muy particular: hace once años, cuando regresó a su pueblo natal, a Tsukimi se le ocurrió reemplazar a cada uno de sus antiguos vecinos con un muñeco en tamaño real.

Imagen de previsualización de YouTube

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

:D :-) :( :o 8O :? 8) :lol: :x :P :oops: :cry: :evil: :twisted: :roll: :wink: :!: :?: :idea: :arrow: :| :mrgreen: